La Oficina del Inspector General de Puerto Rico (OIG) evaluó el manejo del fondo de caja menuda de la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias (ADEA) y detectó deficiencias significativas en sus controles internos. Entre los hallazgos se identificaron gastos no elegibles, fraccionamiento de compras, reembolsos sin autorización previa, reposiciones tardías, falta de cancelación de documentos de respaldo y una normativa institucional sin actualizar desde 1994. Estas situaciones generaron costos cuestionados por $1,561.60 y evidenciaron debilidades en la administración del fondo. Aunque la entidad inició acciones correctivas, la Oficina del Inspector General de Puerto Rico determinó que los hallazgos permanecen hasta que se demuestre su implantación efectiva, por lo que recomendó fortalecer los controles, actualizar la normativa y mejorar los mecanismos de supervisión y cumplimiento.
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